Cooperación y corresponsabilidad regionales

Informe provisional y recomendaciones

Grupo de Trabajo de Centro y Norteamérica sobre Migración

De Canadá a Panamá, las oleadas de intentos unilaterales y bilaterales para atender el aumento de la migración centroamericana se han caracterizado por su naturaleza reactiva, su alcance limitado y por concentrarse únicamente en reducir la migración irregular. Si bien las políticas de control y contención pueden haber reducido temporalmente los picos en los niveles de migración —principalmente hacia Estados Unidos y, recientemente, hacia México—, han carecido de un enfoque estratégico proactivo para gestionar la migración y no han atendido sus causas fundamentales. Como resultado de esto, las personas centroamericanas, que no tienen acceso a alternativas regulares de migración, continúan haciendo viajes cada vez más peligrosos por vías irregulares. 

Un elemento central de la visión del Grupo de Trabajo es la convicción de que la atención a la migración en Centro y Norteamérica requiere un enfoque regional integral. Simplemente, los problemas son demasiado complejos para que los atienda cualquier país de forma independiente. Los países de la región, todos los cuales se ven afectados por flujos migratorios multidireccionales, tienen un papel esencial que desempeñar para atender las causas de la migración y formular respuestas de política adecuadas. Es hora de sentar las bases de un sistema migratorio regional basado en la corresponsabilidad, para promover el objetivo común de una migración más segura, ordenada y regular y atender las causas que han obligado a tantas personas a buscar protección y seguridad económica en otros países. 

Los países de la región son interdependientes. Por ejemplo, Canadá, Estados Unidos y México enfrentan el envejecimiento creciente de sus poblaciones y necesitan de la inmigración para hacer crecer y mantener sus economías. El establecimiento de una iniciativa de migración regional sólida puede reducir la creciente presión sobre los gobiernos, al tiempo de proporcionar canales regulares y seguros para las poblaciones migrantes.

En el espíritu de los pactos mundiales sobre migración y personas refugiadas, creemos que la migración es una responsabilidad compartida. El fortalecimiento de los mecanismos regionales de corresponsabilidad en Centroamérica para las personas migrantes y refugiadas no solo ofrece una nueva perspectiva para responder a la migración en la región, sino que también contribuirá a mejorar la distribución de responsabilidades a nivel mundial, tal como lo piden el Pacto Mundial sobre Refugiados y el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular. 

Proponer enfoques creativos no depende solo de los gobiernos. Como recomendó el Consejo Mundial de Refugiados y Migración en su informe de 2019, Un llamado a la acción: Transformar el sistema global de refugio, necesitamos construir una constelación de actores internacionales que trabajen en redes para identificar soluciones y promover su adopción. Una de las estrategias para contrarrestar el comportamiento cada vez más frecuente y unilateral de “quien tiene la fuerza tiene la razón” es reconfigurar el sistema de gobernanza de la migración global para posibilitar arreglos, coaliciones y redes más flexibles, que unan a los actores constructivos de nuestra comunidad global.

Nos alienta el desarrollo, por parte de la administración Biden, de la Estrategia Colaborativa de Gestión de la Migración, que –por primera vez en la historia de EE.UU.–enfatiza la cooperación con los países de la región para atender la migración. Asimismo, nos anima la adopción de la Estrategia de EE.UU. para atender las Causas Estructurales de la Migración en Centroamérica (NSA 2021a, 2021b).

También reconocemos que no partimos de cero. 

Los países del continente americano tienen una larga trayectoria de cooperación regional plasmada en organizaciones como la Organización de los Estados Americanos y el Sistema de Integración Centroamericana (SICA). En la década de 1980, la Comisión Binacional México-Estados Unidos fortaleció el diálogo entre los funcionarios de los gabinetes de los dos países, incluyendo en la agenda el tema migratorio. En la década de 1990, un proceso de colaboración conocido como CIREFCA (véase el recuadro) apoyó exitosamente soluciones para casi dos millones de personas desplazadas por las guerras civiles en El Salvador y Guatemala. Hoy en día existen muchas iniciativas regionales para responder a la migración, desde el proceso consultivo regional conocido como el Proceso de Puebla, hasta el más reciente Marco Integral Regional de Protección y Soluciones (MIRPS). Nos alienta la adopción por parte del SICA de la Política Social Integral Regional 2020-2040, dado su alcance regional y el compromiso gubernamental de alto nivel, por lo que instamos a que se apoye su implementación. Todas estas son iniciativas importantes y encomiamos los esfuerzos realizados para reunir a los gobiernos de la región con otros actores, con el fin de responder a la migración. 

Sin embargo, en su mayoría, estas instituciones se establecieron hace décadas para satisfacer las necesidades de otros tiempos. Un marco cooperativo más reciente y útil es el MIRPS, ya que se trata de una importante iniciativa intergubernamental para la aplicación del Marco de Respuesta Integral para los Refugiados y una contribución concreta al Pacto Mundial sobre Refugiados, que tiene como objetivo promover la “cooperación regional entre países de origen, tránsito y destino, para fomentar la responsabilidad compartida en asuntos relacionados con la prevención, la protección y las soluciones duraderas”. No obstante, el MIRPS tiene un mandato limitado y no atiende los desafíos más amplios y complejos que plantea la migración. Si bien la superabundancia de organizaciones ha generado cierta fatiga institucional en la región, la realidad es que las instituciones actuales no satisfacen la necesidad de un enérgico enfoque regional frente a la migración.


El Grupo de Trabajo de Centro y Norteamérica sobre Migración es un foro no gubernamental de académicos, sociedad civil y ex formuladores de política, en comunicación con funcionarios gubernamentales, creado para facilitar un diálogo amplio orientado a encontrar soluciones entre los países involucrados en la crisis migratoria y de desplazamiento forzado en la región. Iniciado por el Consejo Mundial para los Refugiados y la Migración con el Centro de Estudios México-Estados Unidos, El Colegio de México, el Instituto de Políticas Migratorias y el Diálogo Interamericano, el Grupo de Trabajo emitirá recomendaciones concretas para la acción colectiva regional, basadas en investigación y evidencia, con el fin de promover el sentido de responsabilidad compartida en Norte y Centroamérica.